Category Archives: David Wilkerson

EN UN LUGAR PELIGROSO

por David Wilkerson

Algunos de ustedes que pasan por situaciones difíciles se encuentran en un lugar peligroso con su fe.

Debo preguntar: ¿Has permitido semillas de incredulidad en tu corazón? ¿Tiene serias dudas acerca de la fidelidad de Dios? ¿En lugar de adorarlo, dudas de él?

“¿Señor, por qué no has Read the rest of this entry

¿QUÉ LE DEPARA EL FUTURO A LA IGLESIA?

 

¿Qué le depara el futuro a la iglesia de Jesucristo? Esta es una pregunta de gran preocupación para los creyentes de todo el mundo. Mientras hay eventos catastróficos tomando lugar por todo el globo, muchos se preguntan: “¿El Espíritu Santo revivirá a la iglesia antes del regreso de Jesús? ¿El cuerpo de Cristo dejará el mundo con un gemido o con un grito de victoria?”

El Nuevo Testamento está lleno de predicciones de
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¡ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE!

Eran 10 las que esperaban y…

¿Está buscando y anhelando Su venida?

Sin embargo, al volver a leer las advertencias de Cristo, me encontré con algo que no puedo sacarme de encima. Jesús manda: “Velad, pues” (Mateo 24:42). Luego, Él dice: “También debes saber esto” (24:43). En otras palabras: “Si vas a estar listo, si vas a estar atento, como quisiera que estés, hay algo que debes saber”.

Jesús, entonces, describe a un hombre que pensó que estaba preparado, pero no lo estaba. La casa de este hombre fue “minada” (24:43). A continuación, Jesús describe a una persona que estaba realmente preparada (24:45-47). Por último, Él da una horrible advertencia acerca de los siervos malos que serán echados en un infierno de hipócritas (24:48-51).

El siervo que está verdaderamente preparado, se asemeja a la cabeza de un hogar que provee alimento para los que están debajo de él. ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?” (24:45). Jesús nos dice que la recompensa de este siervo es estar sobre los bienes de su amo (ver 24:47). Evidentemente, el hecho de que el siervo “dé el alimento a tiempo” es de gran importancia.

¿Quiénes son los gobernantes sobre los hogares a los que Jesús se refiere aquí? Esto habla de los padres. También incluye a los pastores, que gobiernan sobre “la familia de Dios” (Efesios 2:19). Entonces, ¿cómo es que un padre ofrece “alimento a tiempo”? En términos bíblicos, el alimento representa la Palabra de Dios. El significado griego aquí también sugiere nutrición, a partir de una raíz que significa “levantar”. A continuación, la frase “a tiempo” significa “en el momento adecuado”. Cristo está diciendo: “Bienaventurados aquellos padres que nutren a sus hijos con la Palabra de Dios. Los levantan con amonestación bíblica, mientras hay tiempo, antes que sea demasiado tarde”.

David Wilkerson

WORLD CHALLENGE

¡VEN, SEÑOR JESÚS!

Podemos estar seguros de que Dios va a juzgar a los malvados, sin lugar a dudas, el día de pago está por venir. Cuando llegue ese momento, todos los burladores, los enemigos de Dios y los malvados serán llamados a rendir cuentas. Los libros se abrirán y Read the rest of this entry

¿POR QUÉ TODAVÍA, A PESAR DE TODO, NO VIENE AÚN?

PORQUE “ÉL ES PACIENTE”

Por otra parte, Pedro nos dice que existe una razón por la cual Jesús aún no ha regresado. El escribe: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente… no queriendo que ninguno perezca Read the rest of this entry

ENFRENTANDO IMPOSIBILIDADES

Yo tengo una palabra especial para todos los que enfrentan imposibilidades: “Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos” (Sofonías 3:17).

He aquí una gloriosa revelación de la firmeza del amor de Dios por Read the rest of this entry

OBEDECIENDO LA VOZ DEL SEÑOR

En 1988, Dios llamó a nuestro ministerio a ir a la ciudad de Nueva York y comenzar una iglesia en Times Square. Dejar nuestro cómodo ambiente en Texas y venir a la ciudad requería un gran paso de obediencia. No teníamos congregación, ni edificio y teníamos poco dinero. Lo único que Dios nos dijo fue: “Ve, y yo estaré contigo. Te bendeciré. Yo seré tu recompensa”.

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DIOS ES NUESTRO ESCUDO

Cuando Dios les pide a sus siervos que den un paso hacia lo desconocido, no es un evento de una sola vez. Es un caminar que se nos requiere por toda la vida. Pero nuestra obediencia tiene una gran recompensa: “Vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande.” (Génesis 15:1).

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UNA FE FIRME

Por David Wilkerson

Una vez, mientras estaba tomando una “caminata de oración” y hablaba con Dios con respecto a la salud de varios miembros de mi familia, un pasaje de la Escritura se hizo real en mí: “¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años?… ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron?” (Hebreos 3:17-18) Me encontré orando con lágrimas: “Señor, ¡esas personas te hicieron llorar! ¿También yo te he hecho llorar por mi incredulidad? He tenido momentos hermosos contigo por más de cincuenta años, Jesús. Te amo y sé que Tú me amas, pero últimamente he guardado algunas dudas. Me he preguntado por qué algunas oraciones no han sido contestadas aún”.

Desde aquel entonces, he escuchado Su dulce y quieta voz, diciéndome: “Siempre te amaré, David. Te cuidaré de caer y seré fiel en presentarte sin mancha delante del Padre. Pero sí, tus tiempos de incredulidad y fe cambiante me hieren”.

Así que, amado santo, ¿estás en medio de una prueba abrumadora en este mismo momento? ¿Has orado, llorado y suplicado por ayuda, y aun así las cosas parecen sin esperanza? Tal vez tu situación ha ido más allá de toda posibilidad humana y estás pensando: “Es demasiado tarde”.

Yo te digo, te ha sido confiada tu crisis. Dios la pudo haber resuelto en cualquier momento, pero esta es Su oportunidad de producir en ti la fe firme que necesitas. Él está buscando que confíes en Él, no sólo en lo que estás enfrentando ahora, sino en cualquier problema imposible de ahora en adelante hasta que llegues a casa con Él. No te equivoques: Él se goza sobre ti. Pero también te ama lo suficiente como para construir en ti una fe que te acompañara en todas las circunstancias.

Ora conmigo: “Perdóname, Señor, por hacerte llorar. Ayuda mi incredulidad ahora”. Luego, haz tuyo este versículo: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6).

DAVID WILKERSON

EL IMPACTO DE LA ALABANZA

 

Por David Wilkerson

En Daniel 3, se nos da un ejemplo poderoso del poder de la alabnza durante un tiempo de aflicción en el relato de los tres jóvenes hebreos, a quienes el Rey Nabucodonosor arrojó en el horno de fuego. Estos hombres no estaban siendo probados por su fe; el hecho es, que su fe los puso allí. El Señor claramente estaba detrás de otra cosa. Piensa en ello: los babilonios paganos no estaban influenciados por sus oraciones o sus predicas. No estaban impresionados por su sabiduría y conocimiento ni por sus vidas santas. No, el impacto sobre Babilonia vino cuando la gente miro dentro del horno y vieron a tres hombres regocijándose, alabando a Dios en su hora más difícil (ver Daniel 3:24-30).

Jesús apareció en ese horno, y creo que Sus primeras palabras a los jóvenes hebreos fueron: “Hermanos, levántense ahora, pues sus ataduras han sido soltadas. Dejen que este gobierno pagano y su gente atea vean su regocijo y alabanza a Dios en su hora de aflicción”.

Los hombres hicieron justamente eso y la Escritura dice que Nabucodonosor estaba “espantado” ante esa vista. Se levantó apresuradamente, clamando: “¿Qué está pasando aquí? ¡Arrojamos a tres hombres en este horno, pero ahora hay cuatro y todas sus ataduras no están! Miren, están cantando y alabando a ese cuarto Hombre” (ver Daniel 3:24-25).

Ese es el impacto que nuestras alabanzas traen durante nuestras pruebas. Así que ¿cómo has estado reaccionado en tu hora de aflicción? ¿Estás tomando de la copa temblorosa, sintiéndote débil, sin poder para resistir al enemigo? Es hora de sacudir las vendas pesadas y levantar manos santas en alabanza a tu Redentor. Eres libre, no importa tu prueba. Alégrate y regocíjate, sabiendo que el cuarto Hombre está en el horno contigo. Cristo se revelará en tu prueba, y el fuego quemará todas esas cuerdas que te atan.

¡Seguramente no estas siendo probado sino entrenado!

David Wilkerson16